El “gatillazo” femenino
Seguro que siempre cre铆ste que los 鈥済atillazos鈥? era cosa de hombres. Pues sigue leyendo porque, quiz谩s, te sorprenda conocer la verdad. Cuando los hombres y las mujeres se excitan sexualmente, sus cuerpos reaccionan de un modo muy espec铆fico con el fin de conseguir un acoplamiento sexual c贸modo, para lograr una c贸pula sencilla y sin problemas. En los hombres, tal reacci贸n consiste, entre otras, en la erecci贸n del pene (aunque no siempre que se vea un pene en erecci贸n quiera decir que su portador est谩 sexualmente excitado), porque s贸lo en ese estado puede introducirse con facilidad en la vagina.
En las mujeres, la reacci贸n consiste en la lubricaci贸n de la vagina; 茅sta se humedece y as铆 su superficie se torna m谩s deslizante, lo que permite al pene entrar sin problemas y moverse en el interior de la vagina, durante el coito, sin que el roce resulte molesto o irritante. Existen otras reacciones corporales en las mujeres (erecci贸n del cl铆toris y de los labios menores), pero la que aqu铆 interesa es la humidificaci贸n genital, que es lo fundamental para un coito con 茅xito.
Naturalmente, esas son las reacciones normales del cuerpo masculino y femenino a la excitaci贸n sexual. Cuando tales reacciones no se producen de un modo sistem谩tico, siempre o casi siempre que se intenta el coito, entonces se habla de la existencia de una disfunci贸n sexual.
Son ocasiones aisladas
Pero existen situaciones comunes, m谩s frecuentes que las disfunciones sexuales, donde esas reacciones corporales tienen problemas para producirse. Son ocasiones aisladas que carecen de trascendencia para la salud sexual de quienes las sufren.
Cuando un hombre perfectamente sano y sin padecer disfunciones sexuales sufre ocasionalmente alguna dificultad en que su pene alcance una erecci贸n plena, la alcance s贸lo parcialmente, o la pierda con rapidez nada m谩s iniciarse, aunque est茅 perfectamente excitado sexualmente, se habla no de disfunciones, sino de una dificultad circunstancial. Vulgarmente, a tales dificultades se las conoce con el nombre de 鈥済atillazos鈥?.
Los 鈥済atillazos鈥? carecen de importancia. Suelen aparecer porque el hombre ha bebido alcohol en mayor o menor cantidad, inicia una relaci贸n sexual por compromiso y sin gran entusiasmo (no ha sido capaz de decir que 鈥渘o鈥?), est谩 acosado o preocupado por otros asuntos ajenos al sexual (el trabajo, por ejemplo), est谩 francamente cansado, se encuentra nervioso por alguna cosa (podr铆a ser la propia relaci贸n sexual), o, frecuentemente, despu茅s de ponerse un preservativo (porque le corta la inspiraci贸n).
Los gatillazos femeninos existen
Lo que suele olvidarse, o al menos no se conecta con esos problemas, es que tales dificultades en la reacci贸n genital a la excitaci贸n sexual es algo que tambi茅n padecen las mujeres. De hecho, es algo relativamente com煤n entre ellas. La 煤nica diferencia real es que en esos casos no suele aplicarse al problema el nombre de 鈥済atillazo鈥?, aunque lo sea. Se prefiere hablar de 鈥渂loqueo鈥?. Es una cuesti贸n sem谩ntica. Nuestra cultura est谩 acostumbrada a aplicar nombres menos expl铆citos, m谩s 鈥渘obles鈥? y menos 鈥渉umillantes鈥? a los problemas sexuales femeninos que a los masculinos; aunque se trate de los mismos problemas.
Sin embargo, los 鈥済atillazos鈥? femeninos existen. Y ocurren en situaciones similares a las descritas para los hombres. En esas circunstancias, ellas pueden no lubricar, lubricar s贸lo parcialmente, o alcanzar una lubricaci贸n completa que desaparece como por arte de magia nada m谩s iniciarse la c贸pula. Y todo ello sin que exista una verdadera disfunci贸n sexual; es algo ocasional.
Quien lo sufre se enfrenta a una nueva situaci贸n sexual
Los 鈥済atillazos鈥?, ya sean masculinos o femeninos, no son un problema. El verdadero problema que pueden ocasionar los 鈥済atillazos鈥? es preocuparse por ellos. Porque cuando quien lo sufre se enfrenta a una nueva situaci贸n sexual teme que vuelva a ocurrir y en vez de estar a lo que hay que estar (disfrutar del momento) se est谩 vigilando atentamente. Adopta el papel de observador, cuando en toda relaci贸n sexual el papel que se debe adoptar es el de actor. Ese nerviosismo, ese temor a que aparezca de nuevo el problema, son caldo de cultivo esencial para que vuelva a ocurrir. Y ocurre.
驴Qu茅 habr铆a que hacer cuando alguien se encuentra en una situaci贸n semejante? Tom谩rsela con sentido del humor (los dos) e intentar practicar cualquier otra actividad sexual diferente al coito: masturbaci贸n rec铆proca, sexo oral, etc…
Aparte de eso, hay algo que podr铆amos hacer todos aunque no hayamos tenido ninguna clase de dificultades de este tipo: desterrar del lenguaje la palabra 鈥済atillazo鈥? a la hora de nombrar a este tipo de dificultades ocasionales. Y si se hace necesario utilizar alguna para nombrarla, emplear 鈥渂loqueo鈥? sea cual sea el sexo de quien lo sufre.







