Ejercicios sexuales
Dele mayor vitalidad, flexibilidad y belleza a su cuerpo, ejercitando los músculos de las caderas y la región lumbar de la espalda y el abdomen, pues es ahí donde se encuentran las terminaciones nerviosas que intervienen en el proceso sexual. ¡Y viva la diferencia!
Mucho se ha hablado durante los últimos años sobre la mejor manera de incrementar la sexualidad ¿ tanto en el hombre como en la mujer ¿ y los sexólogos han investigado y publicado numerosos estudios sobre este tema.
Algunos dicen haber encontrado la respuesta a sus exigencias en las clínicas de rejuvenecimiento de los países del este.
Otros, en el exótico yoga tantra… y otros, como saben, se han apuntado al viagra y a productos similares para mejorar su comportamiento. Pero, en general, prevalece esta idea, compartida por la mayoría de los expertos en el tema: la potencia sexual depende de nuestra salud general, de nuestra actitud mental y… de la vitalidad de los músculos que rodean el área de la pelvis.
Por lo tanto: nada mejor que cuando vaya a ejercitarse, le dedique unos minutos cada día a estos exercicios…
Contracción pélvica
1. Para aliviar tensiones o dolor de espalda, póngase de pie contra una pared con los pies separados de ésta, la cabeza, los hombros y los glúteos pegados a ella.
2. Contraiga los músculos abdominales y una los glúteos. La región lumbar quedará plana contra la pared. Manténgase así 15 segundos. Relájese y repita.
Contracción de la pelvis
1. Boca abajo en el suelo y descansando la cabeza en los brazos, apriete los glúteos y los músculos del abdomen (como para retener un enema.) Comprobará como siente que su pelvis se contrae y que queda un pequeño vacío debajo del abdomen.
2. Cuando aprenda a contraer la pelvis a voluntad, puede practicarlo de pie y donde quiera ¿ esperando un cambio de luz o lavando platos en la cocina ¿ para que así aproveche cada minuto de su tiempo.
Para el abdomen
1. Apoyada en las manos y las rodillas, sin doblar los brazos, arquee la espalda como un gato. Contraiga todo y apriete los músculos abdominales. Manténgase contraída, pero con el cuello relajado y mirando al piso, entonces cuente hasta cuatro.
2. Sin doblar los codos, relaje la espalda. Luego, relaje los músculos abdominales, suba la cabeza y sí ¡sonría!. Repita varias veces.
Para las piernas y abdomen
1. Abrace una pierna y pegue la rodilla al pecho, luego la otra, luego las dos juntas.
2. Vuélvase de lado.
3. Yérgase apoyada en manos y rodillas.
Para la pelvis
1. Acuéstese con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, separados. Con los hombros y el trasero pegados al piso, arquee la parte baja de la espalda para hasta formar como un puente.
2. Deje caer ese puente, forzando la espina dorsal hacia abajo. Apriete la pelvis, contraiga los glúteos. ¡Contráigalo todo! Después, relájese. Repita 6 veces.







