Cómo conocer nuestros sentimientos
A veces resulta complicado llegar a identificar qué estoy sintiendo en un momento determinado. Puede resultar útil realizar ejercicios de autoconocimiento como los que proponemos a continuación. Este mismo conocimiento propio emocional puedes emplearlo para detectar las posibles emociones encubiertas de los demás.
Cuando te encuentres anclado en una sensación que no puedas identificar:
1. Detén la actividad que estés realizando y escucha las señales que emite tu propio cuerpo. Escuchar al cuerpo permite que entendamos los sÃntomas que está exponiendo. Tienes que centrarte en la cabeza, los brazos, el tronco, las piernas y el estado general. Después anota mentalmente cuáles son las sensaciones dominantes, podrÃan ser: dolor de cabeza, molestias musculares, presión en el estómago, cansancio generalizado, todas estas sensaciones podrÃan deberse a un estado de ansiedad o estrés agudo si son persistentes durante meses.
2. Mira a tu alrededor y evalúa si ha ocurrido algo para que estés sintiendo esas señales fÃsicas que indicarán una emoción determinada. PodrÃa ser haber presenciado un accidente de trafico, acabar de discutir con una persona, haber recibido una noticia estupenda, etc. Cada una de las situaciones a las que te hayas expuesto, pueden haber dejado una “huellaâ€? en ti aunque en ocasiones puedas no haberte dado cuenta. Por ejemplo si hemos presenciado un accidente de tráfico donde haya habido algún fallecido, es posible que estemos varias horas, incluso dÃas especialmente tristes o tensos.
3. Una vez que ya sepamos los sÃntomas fÃsicos y los acontecimientos externos ya podemos darle nombre a la emoción que sentimos. Las emociones pueden catalogarse como positivas (alegrÃa, agrado, satisfacción, etc) o negativas (pena, rabia, culpa, etc).
4. Dependiendo de la emoción que hayamos experimentado, asà tienes que actuar, es decir conforme a dicha emoción. Decide el modo más adecuado para exponer tu sentimiento: debes compartirlo con alguien, apuntarlo en un papel, pensar acerca de tu emoción, etc.
Factores que nos hacen mentir o reprimir las emociones
A simple vista parece muy sencillo etiquetar aquello que sentimos, sin embargo muchas veces sentimos algo y actuamos como si sintiéramos incluso lo opuesto.
¿Por qué lo hacemos? Muchos son los factores que nos hacen mentir o reprimir las emociones. Uno de los factores más importantes es la educación que hemos recibido en familia. Hay familias que favorecen que sus miembros expresen abiertamente sus sentimientos (tanto positivos como negativos) y asà sus miembros probablemente crezcan sanos y felices.
Otras en cambio, intentan taponar las emociones basándose en que siempre hay que dar buena imagen o que los sentimientos son de uno y no hay que sacarlos.
El coste de no canalizar las emociones es que la persona tendrá dificultades para sentirse plena, pues nadie puede vivir sanamente sin expresar sus verdaderas emociones.
Muchos de los trastornos psicológicos vienen provocados por la imposibilidad de sacar las emociones (depresión, ansiedad, falta de habilidades sociales, etc)
Compartir las emociones
Otro factor importante es que a veces la persona tiene dificultades para emocionarse porque teme que los demás no van a tolerar esos sentimientos o porque cree que no le van a querer si expresa sobretodo las emociones negativas.
¿Qué perdemos si no compartimos las emociones? Perdemos el afecto y la atención de los demás. La gente se suele relacionar con aquellas personas que comparten sus sentimientos, porque los sentimientos unen a la gente. Nadie quiere ser amigo de alguien que habla todo el tiempo de banalidades y no expresa ni pregunta por el estado de animo de los que tiene cerca. Sin embargo si eres de los que comparte a nivel emocional probablemente seas valorado en tu cÃrculo.
¿Cómo debo expresar los sentimientos negativos?
De forma abierta pero sin dañar a los demás. La agresividad por ejemplo, ha de ser sacada siempre, ¿cómo? A modo de realizar un deporte, enfadándose con uno mismo o hablando con la persona implicada en este estado de ánimo. Nunca agrediendo ni fÃsica ni psicológicamente a nadie, pero sà compartiendo “miâ€? emoción. Te invitamos a que pruebes a ser más abierto sentimentalmente, verás como los demás te lo agradecen.







