La dieta en la mujer durante la lactancia
La madre que da el pecho a su hijo tiene unas necesidades nutricionales mayores porque parte de los nutrientes se destinarán a la producción de leche. Existen pues, unas recomendaciones especÃficas en cuanto a la ingesta de nutrientes y habitos alimentarios.
1. Unas necesidades nutricionales mayores. Con la leche materna, la madre ofrece al recién nacido un alimento completo destinado a cubrir sus necesidades nutricionales y perfectamente adaptado a sus posibilidades digestivas y metabólicas. Las necesidades nutricionales de la madre aumentan como consecuencia del esfuerzo metabólico que supone la lactancia. Durante varios meses, gran parte de los nutrientes ingeridos con la dieta se destinarán a la producción de leche para alimentar al bebé.
El tipo de alimentación y el estado nutricional de la madre influirán en la cantidad y composición de la leche producida. La madre deberá alimentarse teniendo en cuenta las modificaciones que sufre la leche materna durante este periodo y el tipo de alimentación que necesita recibir el bebé de acuerdo a su edad.
La alimentación de la madre durante la lactancia debe ser variada y rica en energÃa, lÃpidos, proteÃnas y vitaminas con el fin de cubrir de forma óptima sus necesidades y las del lactante.
2. ¿Qué debe aportar la dieta ideal en la madre? Las necesidades de energÃa y de cada uno de los nutrientes están aumentadas. Por ello la dieta ideal debe aportar lo que demandan estas necesidades.Â
- EnergÃa Las necesidades energéticas aumentan un 22% respecto a las calorÃas recomendadas para una mujer no lactante, sin tener en cuenta la energÃa obtenida por movilización de la grasa acumulada por la madre durante el embarazo.
-ProteÃnas Se aconseja aumentar la cantidad de proteÃnas aportadas por la dieta sobre todo en los primeros seis meses mediante un aumento en el consumo de lácteos, carne, pescado, legumbres.
-Hidratos de carbono Es preferible que sean hidratos de carbono de absorción lenta presentes en el pan integral, pastas, legumbres, patatas y arroz.
-Grasas La grasa de la dieta influye en el tipo y cantidad de grasa de la leche que recibe el niño. Aunque no es preciso ningún aporte suplementario sobre las grasas aportadas por dieta sana y equilibrada, se aconseja que se tomen alimentos ricos en ácidos grasos esenciales y ácidos grasos omega-3 como frutos secos, pescados y leches enriquecidas en omega-3, asà como usar aceite de oliva preferentemente.
Al principio la leche es rica en colesterol para después ir decreciendo sus niveles a medida que avanza la lactancia.
-Vitaminas En cuanto a vitaminas, se encuentran aumentadas las necesidades tanto de vitaminas hidrosolubles como liposolubles. Se recomienda tomar lácteos, ricos en vitaminas A y D, frutas y verduras, ricas en vitaminas A y C, carnes, cereales y legumbres, ricos en vitaminas del grupo B.
- Minerales Se recomienda cuidar el aporte de calcio y fósforo, necesarios para mantener la estructura ósea y para el crecimiento del lactante. Para ello se consumirán alimentos ricos en estos minerales como leche y derivados, pescados, frutos secos, legumbres y cereales. Aunque las necesidades de hierro son iguales que para mujer no lactante, en general se deberán consumir alimentos ricos en hierro como hÃgado, carnes, espinacas…, para recuperar los depósitos de hierro del organismo perdidos durante la gestación y por las hemorragias del parto.
Es muy importante un adecuado aporte de yodo en el recién nacido para evitar posibles problemas de enanismo y cretinismo. El yodo está presente en pescados y mariscos, sal yodada, productos lácteos, frutas y verduras. Otros minerales como cinc, selenio y cobre también deberán estar presentes en la dieta por sus importantes funciones y su repercusión sobre la salud de ambos.
- Agua Consumir abundante agua y lÃquidos procurando que no sean menos de 1,5 litros al dÃa.
3. Recomendaciones generales
- Limitar o evitar el consumo de bebidas alcohólicas, ya que el alcohol pasa a la leche y resulta tóxico para el lactante.
- Evitar el consumo de cafeÃna que pasa a la leche y puede provocar nerviosismo, irritabilidad y trastornos de sueño en el niño.
- No fumar, el tabaco pasa a la leche e inhibe la secreción de la misma.
- Evitar el consumo de algunos alimentos de sabor fuerte que pueden comunicar un sabor desagradable a la leche como coles, espárragos, alcachofas, rábanos y especias en general.
- Antes de tomar algún tipo de fármacos se debe consultar al médico o al farmacéutico ya que muchos fármacos se excretan por la leche y son peligrosos para el niño.







