El Feng Shui: FilosofÃa decorativa
El feng shui tiene su origen en la filosofÃa taoÃsta de China, desarrollada hace más de 2.000 años. Es una corriente de pensamiento que predica que todo está relacionado entre sÃ: todo te afecta, y tú le afectas a todo. Esta conexión entre las cosas se plasma en la energÃa presente en el universo. Tú transmites energÃa a lo que te rodea y lo que te rodea te transmite energÃa a ti, en un proceso constante e infinito.
Asà pues, el feng shui estudia la energÃa existente en el universo bajo todas sus formas (como por ejemplo la electricidad, la gravedad o el calor). Basándose en este estudio, los especialistas del feng shui modifican los diversos tipos de energÃa presentes en el entorno de cada persona. La creencia es que una combinación adecuada de energÃa mejorará el estado de la mente y del cuerpo, y facilitará una vida en armonÃa con el mundo entero.
Para determinar la combinación ideal de energÃa, el feng shui se basa en teorÃas antiguas que trataban de explicar fenómenos que hoy en dÃa entendemos mediante leyes matemáticas y fÃsicas. Por ejemplo, la teorÃa del Yin Yang, que describe las fuerzas opuestas del universo, o la teorÃa de los Cinco Elementos, que explica todos los cambios que ocurren en el universo mediante la transferencia de energÃa.
El feng shui asegura que cada objeto y cada ser vivo posee energÃa potencial, llamada “chiâ€?. Esta energÃa se transfiere constantemente de un objeto a otro, y es ahà donde el especialista puede influir para mejorar el chi que rodea a cada persona. Este concepto de transferencia de energÃa tiene un reflejo en la ciencia moderna: la ley de conservación de la energÃa, que estipula que la energÃa no se puede crear ni destruir, sino solo transformar.
Asà pues, se puede decir que quienes desarrollaron el feng shui fueron una mezcla de filósofos y cientÃficos, ya que basaban sus afirmaciones en observaciones minuciosas del mundo real. También es cierto que hoy dÃa hay muchos supuestos expertos que invocan la energÃa como si se tratara de un elemento mágico conocido sólo de ellos. Por ello, hay que ser selectivo a la hora de contratar a un experto en feng shui, puesto que entre los verdaderos conocedores se esconden muchos charlatanes.
La energÃa “chi”
El feng shui se ocupa de aprovechar al máximo el “chiâ€?, que es la energÃa potencial de todas las cosas. Por ejemplo, unas pilas contienen “chiâ€? porque pueden hacer funcionar un aparato de radio. Igualmente, una manzana tiene “chiâ€? porque si la comieras te proporcionarÃa energÃa. Incluso puede tratarse del efecto psicológico que produce en ti un objeto. Por ejemplo, si tienes en tu cuarto la foto de un ser querido, al mirar la foto ésta te puede proporcionar una sensación de bienestar que altere favorablemente tu estado de ánimo. En ese sentido, la foto tiene “chiâ€? positivo.
De este modo, el feng shui establece las bases para decorar tu hogar de forma que optimices la energÃa “chiâ€? y mejores tu forma de vida.
El mapa Bagua
El mapa bagua, uno de los instrumentos más importantes del feng shui, nos permite establecer correspondencias entre las zonas de nuestra casa y los elementos fundamentales de la vida. De este modo, cuando trabajas con el mapa bagua modificas los flujos de energÃa que te afectan a ti mismo y a tu hogar. Según qué aspectos de tu vida quieras mejorar deberás hacer cambios en una zona u otra de tu casa.
Los cinco elementos
En el feng shui los cinco elementos fundamentales del universo son: madera, fuego, tierra, metal y agua. De ahà el término “feng shuiâ€?, que significa viento y agua y debe pronunciarse “fang shueiâ€?. Uno de estos elementos crea al siguiente, que a su vez crea al siguiente, etc. en un ciclo sin fin. En la fÃsica moderna también existen elementos fundamentales (fuerza electromagnética, fuerza nuclear fuerte, fuerza nuclear débil y fuerza gravitacional). Sin embargo, mientras que las fuerzas fÃsicas sólo se aplican en el ámbito de la ciencia, la teorÃa de los Cinco Elementos se suele aplicar a todas las manifestaciones humanas: polÃtica, ética, historia, etc. Los humanos estamos formados por estos Cinco Elementos, y por tanto, nos encontramos mejor si están todos presentes en nuestro hogar.







