Entra en la sala de máquinas
Durante años la sala de máquinas de un gimnasio era un recinto exclusivo para hombres. Pero, hace tiempo que las mujeres se atrevieron a traspasar el límite de lo que se consideraba típicamente femenino; también en el deporte.
En los gimnasios ya no existen fronteras. El deporte se concibe no sólo como una forma de ejercitar el cuerpo, sino como una vía de relación social. La ausencia de prejuicios y de tabúes en las relaciones entre hombres y mujeres ha permitido ampliar las actividades mixtas. Además, los tópicos que anclaban un deporte u otro en categorías femeninas o masculinas se han matizado.
Ahora ya es posible que los hombres que lo deseen se pasen al aeróbic o a la danza y que las mujeres se ejerciten con los aparatos más sofisticados de las salas de musculación. Pesas, ejercicios para muscular el cuerpo y aparatos para mejorar la fortaleza y la resistencia física… la oferta de la sala de máquinas es increíble. Hay infinidad de posibilidades. No se limita ni a la halterofilia ni al culturismo ni a la musculación. También debes desterrar la idea de que las máquinas te desarrollarán más el músculo. Hay quien afirma que al hacer estos ejercicios se pierde peso, pero se gana volumen. Para que no te suceda esto debes optar por hacer más repeticiones en cada máquina pero con poco peso. Existen aparatos que te ayudarán a trabajar todos los rincones de tu cuerpo. No obstante, lo ideal es que combines tus ejercicios en la sala con otras actividades rítmicas. Si deseas empezar a formar tus músculos, presta atención a las posibilidades de cada aparato.
Simulador de esquí: con este fantástico aparato trabajas los brazos y las piernas. Refuerzas los omoplatos, los pectorales, los hombros, la barriga, los tríceps y los cuadriceps, los abductores… ¿Qué más le puedes pedir?
Pullover: se trata de una barra elevada que puede variar su posición para ejercitar distintas partes. Si subes y bajas la barra por detrás de la cabeza, trabajas de forma completa los dorsales. El mismo movimiento realizado por delante te ayuda a reforzar el pecho. Y si lo haces al nivel de la cabeza trabajas los deltoides.
Remo clásico: Con el ejercicio de remo fortaleces los tríceps y los músculos pectorales. Te servirán para adquirir fuerza en los brazos y para reafirmar el busto. ¡Ni se te ocurra pasarlo por alto!
Remo en posición de bicicleta: los beneficios para los brazos son los mismos que los que aporta la tradicional máquina de remo. Pero además, ejercitas las piernas. Brazos y piernas alternan los movimientos: flexionas unas y estiras los otros. Así sucesivamente durante unos diez minutos. Y no olvides ejercitarte con las gomas elásticas y las mancuernas. Hay infinidad de ejercicios para mejorar los músculos de los brazos, los pectorales, los hombros…







