Cómo cambia tu cuerpo físicamente durante el embarazo

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Cambios en tu cuerpo durante embarazoDesde que se ha producido la concepción de tu bebé, tu cuerpo está en continuas transformaciones. No te asustes ni te preocupes. Aunque en el primer mes de embarazo notarás cambios muy fuertes , durante el segundo y tercer trimestre estos irán amainando y se hará todo más llevadero y, cuando menos te lo esperas, ya tendrás a tu bebé entre tus brazos.

El primer trimestre de embarazo

Desde que se ha producido la concepción, tu organismo se prepara para albergar el feto. El metabolismo se adapta para poder alimentarlo, las hormonas provocan una especie de cansancio muy beneficioso para los primeros meses (te obligan a descansar), y las mamas empiezan ya a preparase para la lactancia. Estos cambios orgánicos provocan unos síntomas característicos que parecen desde los primeros días: sueño, cansancio, tensión en el pecho…

Así, por ejemplo, notarás más sueño . El sueño excesivo que sentirás durante los primeros meses es un recurso del organismo que te obligará a descansar más horas. Así conseguirás ahorrar la energía necesaria para hacer frente al enorme esfuerzo que está llevando a cabo el organismo para fabricar la placenta y adaptarse a las exigencias que tendrá el feto. No debes combatir este cansancio con cafés, té o cola, sino dejando que tu cuerpo descanse las horas que necesite. Lo ideal es dormir una hora más por la noche y descansar al menos otra después de comer.

Por otra parte están los temidos mareos y náuseas . Aunque no se conoce exactamente su causa puede ser que el aumento de los niveles de determinadas hormonas afecten al lugar del cerebro donde se regulan los vómitos y que otras hormonas relajen la musculatura del tracto digestivo. También existe una relación con el estado emocional, pues está comprobado que estos síntomas son más frecuentes en las mujeres que no han deseado el embarazo o que lo viven con mucho temor o ansiedad.

Por otra parte notarás cierta tensión en el pecho . Esto es porque las mamas adquieren mayor sensibilidad y comienzan a crecer ligeramente, la areola alrededor del pezón adquiere más pigmentación y pueden observarse los vasos sanguíneos por debajo de la piel. Son cambios normales que indican que el pecho se está preparando para la lactancia. Cambios externos. La cintura se ha desdibujado aunque el útero sólo tiene el tamaño de una naranja. El pecho aumentando de tamaño rápidamente y la areola del pezón se oscurece cada vez más. las hormonas se han encargado de que tu piel esté más tersa e hidratada y el cabello tiene brillo y volumen.

Cambios durante el segundo semestre

Este trimestre es el mejor para muchas madres . Se caracteriza por la estabilidad y adaptación y por la desaparición de muchas de las pequeñas molestias asociadas con el inicio del embarazo. Es posible que ya se te note, pero el ligero aumento de peso no te impide llevar una vida normal . El vientre comienza a crecer de forma evidente, los pezones pueden empezar a segregar calostro, el corazón late más deprisa y los distintos órganos van quedándose con menos espacio a causa del crecimiento del útero. Durante este trimestre desaparecen las náuseas y los mareos .

En cuanto a lo que se refiere a tu aparato digestivo , el útero aumenta de tamaño desplazando los intestinos hacia atrás y a los lados, el estómago se desplaza hacia arriba. La consecuencia es que puede aparecer ardor de estómago al reducirse la secreción gástrica, con lo que la comida permanece más tiempo en el estómago. La movilidad y el vaciamiento intestinal se ralentizan produciéndose flatulencia y estreñimiento.

El tercer y último trimestre

Aunque ya lo habrás notado,el peso y tamaño del vientre aumentan considerablemente . Te notarás pesada y cansada con lo que deberás encontrar momentos durante el día para descansar más.

Podrás sentir contracciones uterinas aisladas, las llamadas de encajamiento, porque la pelvis comienza a ensancharse preparándose para dejar paso del bebé.

Algo que posiblemente notarás es que tendrás pobremas de estreñimiento . Los movimientos peristálticos del intestino que permiten que su contenido avance disminuyen en el embarazo. Esto provoca que aumenten las posibilidades de estreñimiento. Además, el útero presiona cada vez más sobre el recto lo que dificulta todavía la tarea de eliminar las heces. Para evitar el estreñimiento hay que beber suficientes líquidos, tomar verduras y frutas a diario y caminar una hora todos los días. No utilices laxantes sin consultar con el ginecólogo, ni siquiera naturales.

Vigila también tu tensión arterial , ya que la hipertensión puede ser un problema al final del embarazo. Las principales señales de aviso son: inflamación de manos, muñecas, tobillos, pies y/o del rostro. Si esta inflamación no desaparece después del reposo nocturno, acude al médico.

Y, por último, están las contracciones que se producen durante los nueve meses del embarazo. Al principio, son imperceptibles, pero en el último trimestre ya se notan con claridad: la tripa se endurece y pueden resultarte molestas en las últimas semanas. Sin embrago, a diferencia de las contracciones de parto, estas contracciones no son dolorosas, ni rítmicas y no duran más de cuarenta o cincuenta segundos.

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