5 pasos para autobroncearse
A estas alturas del año el calor empieza a apretar y las prendas se empiezan a reducir. Todas sabemos que a llegado el momento de lucir palmito a pesar de los estragos que la falta de sol ha causado en nuestra piel. No nos desesperemos, ese tono cetrino tiene fácil solución: el autobronceador . Ya no es necesario invertir largas horas en la playa o la piscina –con los riesgos que ello implica- para lograr un tono saludable y bonito, basta un autobronceador de calidad y cinco minutos para aparentar haber viajado al Caribe en pleno mes de Abril.
Esos cinco minutos debemos emplearlos en varios pasos muy importantes a la hora de evitar efectos no deseados como manchas o coloraciones anaranjadas bastante delatoras.
1- En primer lugar, elige el autobronceador que más se adapte a tu tono de piel normal entre la amplia gama que existe. Después de casi 30 años de su lanzamiento al mercado existen infinidad de productos con características específicas: Cremas hidratantes con efecto autobronceador, reafirmantes, especiales para cara o para piernas, sprays, geles e incluso toallitas de un sólo uso.
2- Cuando te hayas hecho con tu autobronceador ideal debes exfoliar tu piel . Nunca te apliques el producto sin haberlo hecho, puesto que es imprescindible eliminar las células muertas antes para que la piel quede completamente limpia y uniforme, evitando de este modo las rugosidades y permitiendo que el producto penetre de forma uniforme.
3- Una vez eliminadas las células muertas aplica una crema hidratante que aporte tersura y flexibilidad a tu piel. Los autobronceadores tienden a resecarla, provocando las indeseables manchas. Antes de pasar al siguiente paso espera unos minutos a que se haya absorbido por completo la loción hidratante.
4- Debes tener paciencia y algo de tiempo para aplicar el producto sin prisas y minuciosamente . Unos minutos de menos pueden significar manga larga y cuello cisne durante unos días. Lo más importante a la hora de la aplicación es la uniformidad, las zonas más problemáticas son: los codos, las rodillas y la espalda. Las dos primeras, por su rugosidad, tienden a acumular mucha cantidad de producto; y la espalda por que resulta de difícil acceso. Otro punto importante: no te olvides de los lugares que no se ven a simple vista como las orejas, el cuello o las axilas.
5- Cuando hayas terminado l ávate rápidamente con agua caliente las manos y las uñas , puesto que en ellas se acumula mucha cantidad de producto. Después, no te vistas, te maquilles o cruces las piernas hasta pasada media hora. Y, por supuesto, no te duches hasta transcurridas por lo menos tres horas. Es en ese momento cuando empezará a aparecer el tono veraniego.
Si una vez aparecido el color te parece demasiado claro, puedes volver al paso 4. Y si lo que quieres es prolongar su efecto, aplícalo con asiduidad- cada 3 o 4 días- para que no desaparezca. Por definición, el bronceado suele durar entre 3 y 7 días , hasta que se eliminan las células superficiales de la piel sobre las que se ha usado el producto.







