¿Problemas con tu cabello?
¿Poco volumen, falta de brillo, está reseco, rebelde, frágil, con las puntas abiertas o se te cae en exceso? Te damos las soluciones.
• Falta de volumen: La sensación de poco pelo, pobre, caído y sin gracia se puede mejorar con la ayuda de un champú voluminizador y un gel que le proporcione cuerpo.
• Sin brillo: Se debe a que el cabello se ha desgastado y su superficie se ha vuelto áspera, debido a la contaminación, abuso de la secadora, agua con exceso de minerales, productos agresivos y estrés. Disminuye el problema enjuagándolo con agua fría.
• Resequedad: Por el ambiente seco, el cabello se ha deshidratado y se le ha despegado la cutícula, perdiendo flexibilidad y facilidad de peinarse. Aplícale semanalmente una mascarilla nutritiva.
• Rebelde: Debido a su estática, grosor, curvatura, peso y largo, tu cabello se riza o despeina con facilidad y es imposible mantenerlo peinado.
• Fragilidad: Tu cabello ha perdido su elasticidad por cepillarlo bruscamente y se ha dañado por la agresividad de productos químicos como tintes y permanentes. Mejóralo aplicándole mascarillas nutritivas.
• Puntas abiertas: Se abren porque la cutícula no está en buenas condiciones. Para solucionarlo, cada ocho semanas córtate las puntas, evita exponerlo al sol y usa un cepillo de cerdas naturales. Reduce el uso de la secadora, dejando que tu cabello se seque al aire, y cuando la uses, ponla a temperatura media y a unos 25 cm de tu cabello.
• Caída del cabello: En la mujer suele ser por un desequilibrio hormonal debido al parto, la menopausia o tomar la píldora. También puede deberse a una mala alimentación, estrés o depresión. Sin embargo, a diferencia del hombre, en la mujer suele ser reversible. Si éste es tu caso, lo mejor es acudir al dermatólogo.
• En la playa: Lo más cómodo, informal, natural y sano para tu cabello es llevarlo recogido. “Pero es importante que nunca quede demasiado apretado. Deja suelta la raíz para que el pelo respire y funcionen los productos que le apliques diario en la playa para nutrirlo y protegerlo”, afirma Michel Meyer.







