Cuidados para una piel madura
Viernes, Septiembre 30th, 2011
Conforme pasa el tiempo este órgano requiere de nuevas medidas para estar hidratado.
Hoy en día, especialmente al entrar a los cuarenta, recurrir a alimentos especiales para reducir el colesterol, mantener la presión a un nivel normal y lograr una buena circulación sanguínea es una de las prioridades cuando se trata de cuidar el organismo. Sin embargo, durante esta etapa la piel, el órgano más extenso del cuerpo humano, también necesita de una alimentación especializada que respete sus particularidades para verse y sentirse saludable.
El paso del tiempo y la continua exposición a agresiones externas, exposición a rayos solares, contaminación ambiental, tabaco, mala alimentación y estrés- deterioran la calidad de vida de la piel y debilitan sus defensas naturales. A esto se suman los cambios naturales que sufre, provocando la pérdida de firmeza y elasticidad, sin duda uno de los primeros síntomas del envejecimiento.
Sin embargo, revertir estos efectos en la piel puede lograrse a través de tratamientos que alimenten, es decir hidraten y nutran la piel de acuerdo a sus necesidades específicas: edad, tipo de cutis, momento del día y zona del rostro.
La alimentación juega un papel muy importante en la salud en general y en la apariencia de la piel, ya que ésta puede verse afectada como resultado de un desbalance. Por eso, además de llevar una dieta balanceada, rica en granos enteros, frutas, verduras frescas y grasas saludables, es vital complementar el cuidado del rostro con un tratamiento especializado con los nutrientes claves.
Los sofocos y los sudores sobre todo nocturnos afectan al 80% de las mujeres que atraviesan la menopausia. Pero que estas molestias no alteren tu bienestar o interrumpa tu descanso, para ello toma nota de estos remedios naturales.
Todo nuestro cuerpo es potencialmente erógeno. Si tan sólo nos limitamos a estimular la zona genital, estaremos privándonos, por lo tanto de sus muchas posibilidades. Extendiendo nuestros besos y caricias más allá de las zonas acostumbradas, ganaremos en placer e intensidad.
Las pesadillas son resultado de inseguridad y ansiedad, son aterradoras para él y para ti.
No se trata únicamente de una cuestión de estética sino, sobre todo de salud. Cuidar los pies a diario, utilizar zapatos adecuados y tomar una serie de precauciones básicas nos ayudará a prevenir problemas como callos, durezas, infecciones por hongos, etc.