Los nuevos ‘looks’ urbanos
Viernes, Junio 26th, 2009
Melenas largas, flequillos y ondulados en castaños luminosos o rubios dorados. Frescos y atrevidos, con cierta ingenuidad y seducción.
La moda del cabello se crea en las ciudades más vanguardistas: Nueva York, París, Londres, Milán y Barcelona. Los cazadores de tendencias se pasean por los barrios más cool para confesar luego sus secretos a los creadores, quienes ya no imponen, sino olfatean el ambiente y diseñan.
Y es que ya nadie dicta normas, sino que cada prototipo de mujer recrea su vida con su estilo de peinado: melenas largas, flequillos y ondulados vibrantes en tonos castaños luminosos, rubios dorados y platinos fugaces.
Nadie dicta normas
El estilista se inspira y toma como musas a esas jovencitas devotas que se han pasado horas ante el espejo para salir a la calle y demostrar que su cabello es “informal”, aunque ellas saben bien que ese mechón de lado no es involuntario o que esa melena descuidada está bien pensada para acentuar unos ojos irresistibles.
La esencia de la moda más urbana del momento se exhibe con looks frescos, atrevidos, desafiantes y con ciertos toques de ingenuidad, seducción y sofisticación. “Todo un cocktail para paladares exigentes”, asegura Mari Carmen Lemús, artista de la firma New Look de la ciudad de Barcelona, España, y quien apoya la ausencia de “dictadores” de tendencias.
Sí, es a todo dar, lo quieres demasiado, pero no como él busca ser querido por ti, así que no te queda más remedio que desengañarlo y decirle que no. Lo que más te duele es que quizá lo pierdas y no quieres que eso suceda, ¿qué puedes hacer? Pues bien, no hay otra forma de hacerlo más que hablando con el corazón.
Debajo de unos jeans de moda, hay un plus que no puedes olvidar, algo que te hace sentir sexy y lucir linda: las prendas íntimas.
A las mujeres nos encanta ir de compras, no solo porque nos gusta estar actualizadas en cuanto a moda se refiere sino porque, para algunas, es una forma de sentirse feliz. Sin llegar a esto último, a mi me gusta mucho comprarme ropa, aunque con la crisis he intentado no hacerlo tan seguido.